BIO

No quería ser bailarina. Nunca estuvo en mis planes y ni siquiera era mi sueño cuando era pequeña.

Podría decirte que la danza me encontró a mí, siempre me ha gustado la música, el ritmo y la percusión y lo primero que vi como danza oriental fue un solo de tabla.  Imagínate ¡me encantó!

Después de estudiar Filología Árabe empecé a estudiar danza oriental. Tuve mucha suerte porque di con buenas maestras y maestros que  me descubrieron la música, la esencia, los estilos, el folclore… Me enseñaron a bailar, a ser bailarina y a apreciar todo lo que hay detrás ¡Mil gracias! 

Casi al mismo tiempo y por pura casualidad di con la danza tribal (que aún no había llegado a España).  Me formé como pude principalmente en ATS® y de ahí salté a la fusión tribal, una forma de conectar la danza que aprendía con otros estilos musicales. Te dirán que soy una pionera de la danza tribal en España, pero no lo creas. solo descubrí algo que estaba ahí antes que las demás. Y así cambió todo: ante la ausencia de información, ahí estaba yo. La danza me encontró a mí.

Pese a la amplia formación y las experiencias vividas, siempre me he resistido a considerarme bailarina cien por cien. He conocido a artistas talentosas, con una entrega y dedicación de las que sé que carezco absolutamente. 

Me encanta formar y creo en mi contribución dentro de esta danza. No me verás en primera línea, pienso que soy como un Sherpa (los grandes invisibles del Everest) me gusta abrir caminos, guiar y facilitar la ruta a otras personas.

Gracias profesoras, guías, maestras y compañeras por vuestro ejemplo y vuestro apoyo. Sois muchas las que habéis marcado mi camino,  las que habéis confiado en mi trabajo y las que me habéis incluido en este mundo maravilloso con el que nunca soñé.

Alicia L.